Sana alimentación y buenos hábitos para un cuerpo libre de bacterias

El organismo, a través del sistema inmune, protege al cuerpo de bacterias y virus. De ahí que sea tan importante reforzarlo, sobre todo en los adultos mayores, cuyo sistema va envejeciendo, y en las personas con patologías de base que favorecen su deterioro, como diabéticos y enfermos renales.

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VitalDía, un producto de PROSALUD

Una dieta balanceada con alimentos frescos y ricos en vitamina C, A, D, E y Zinc es suficiente para fortalecer el sistema inmunológico y evitar contagios de enfermedades como la Covid-19 o cualquier enfermedad relacionada con el aparato respiratorio, aseguró la coordinadora del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, Martha Bethsaida Altamirano.

 

La académica puso especial énfasis en la ingesta de las frutas y verduras ricas en vitamina C que tienen efectos en síntomas relacionados con la función pulmonar, tales como el limón, el kiwi, la naranja, la espinaca, el brócoli, el ajo, entre otros.

Los especialistas son conscientes de que los alimentos no son exactamente medicinas, pero muchos de ellos tienen nutrientes básicos para mantener el organismo en buen estado. Los productos lácteos -por ejemplo- aportan probióticos que fortalecen la inmunidad en el intestino, además de las legumbres y las carnes. De hecho, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) recomienda el consumo de pescados como el salmón, el atún fresco y las sardinas, por su contenido de grasas saludables como el Omega 3.


Además de una sana alimentación, la Clínica Alemana, en Santiago de Chile, pone en consideración algunas medidas para la protección del sistema inmune:

Ejercicio: Entre 30 a 60 minutos casi todos los días mejora la inmunidad y ayuda a manejar el estrés.

Manejar el estrés y la ansiedad: Si son de forma crónica producen la hormona cortisol que favorece las infecciones.

Dormir lo suficiente: Al estar privado de sueño, el cuerpo produce cortisol para mantenerse despierto y alerta.

Suplementación con vitaminas y minerales, como la D y B12, el zinc y el fierro, no sin antes evaluar los niveles existentes en el cuerpo para consumirlos adecuadamente.

No fumar y beber alcohol con moderación.

Hidratarse constantemente.